


Gelené destacó la mega obra histórica de la Cuenca del Río Salado
Durante décadas, cada crecida del Río Salado significó la misma incertidumbre para miles de familias bonaerenses. Caminos rurales bajo el agua, campos anegados, pueblos aislados y pérdidas económicas formaban parte de un paisaje repetido. Hoy, mientras continúan las nuevas etapas del Plan Maestro Integral del Río Salado, la Provincia apuesta a terminar una obra que no solo busca controlar inundaciones, sino transformar definitivamente una de las regiones productivas más importantes del territorio bonaerense.
En ese contexto, el titular de la Unidad de Coordinación de Cuencas Hídricas de la provincia de Buenos Aires, Alberto Gelene, volvió a poner en dimensión el alcance de esta infraestructura. "Sin el Plan Maestro del Río Salado, General Belgrano hubiera desaparecido en 2015", afirmó al recordar las grandes inundaciones que afectaron a la región y el papel que tuvieron las obras hidráulicas para amortiguar sus consecuencias.
Una respuesta de largo plazo para un problema histórico
La cuenca del Río Salado atraviesa 59 municipios bonaerenses y constituye uno de los principales corredores productivos de la provincia. Durante décadas convivió con un problema estructural: la limitada capacidad del río para absorber grandes volúmenes de agua durante los períodos de lluvias intensas.
Las primeras intervenciones comenzaron durante la década de 1990 con obras puntuales de regulación del curso de agua, incorporación de compuertas y sistemas de control hidráulico. Sin embargo, con el paso de los años quedó claro que la solución debía ser mucho más amplia y abarcar toda la cuenca.
Así nació el Plan Maestro Integral del Río Salado, una estrategia de largo plazo que contempla la ampliación y profundización del cauce, adecuaciones hidráulicas y una serie de obras complementarias destinadas a mejorar el escurrimiento del agua y reducir el riesgo de inundaciones en toda la región.
Actualmente la Provincia impulsa una de sus etapas más relevantes: el Tramo V, financiado con recursos del Banco Europeo de Inversiones, considerado clave para completar buena parte del esquema hidráulico proyectado.
Para Gelene, el impacto excede ampliamente la prevención de emergencias. "La obra se paga sola porque permite recuperar enormes extensiones de campos muy productivos desde Alberti hasta Junín", sostuvo, al remarcar que la infraestructura también constituye una herramienta para fortalecer la producción agropecuaria y dinamizar las economías regionales.
No se trata solamente de mover tierra o ampliar un río. Detrás de cada tramo ejecutado hay escuelas que pueden permanecer abiertas, productores que recuperan capacidad de trabajo, caminos rurales transitables durante todo el año y comunidades que dejan de vivir pendientes del pronóstico.
El Plan Maestro del Río Salado se convirtió, con el paso del tiempo, en una política pública que atravesó distintas gestiones y generaciones. Su continuidad refleja que existen obras cuyo verdadero valor no se mide únicamente en kilómetros excavados, sino en la tranquilidad que generan para quienes viven, producen y construyen comunidad en el interior bonaerense. Porque cuando la infraestructura logra anticiparse a las emergencias, deja de ser una obra para convertirse en una garantía de futuro.



Chascomús: taller de Digitalización para personas mayores, herramientas para achicar la brecha digital
Región26/06/2026


Las Flores: el Rock, el Canto y el Freestyle Rap sonaron muy bien en la etapa local de Juegos Bonaerenses
Región26/06/2026
Chascomús: taller de Digitalización para personas mayores, herramientas para achicar la brecha digital
Región26/06/2026


Manuel Adorni renunció a la Jefatura de Gabinete tras meses de estar en el centro de la polémica
Política27/06/2026





